✨ Lo que realmente pasó al final del día…
Llevábamos toda la tarde trabajando sin parar y, justo cuando dieron las 6:00 p.m. y ya estaba guardando mis cosas para irme a mi casa, mi compañero esperó a que el resto del equipo saliera de la oficina. Cerró la puerta del espacio de trabajo, me miró fijamente con una cara de muchísima seriedad y se me acercó a paso lento.
Por un segundo el ambiente se sintió súper misterioso. Me quedé helada pensando que me iba a dar una mala noticia sobre algún cliente o que me propondría una salida improvisada. Entonces, bajó la voz y me dijo:“Llevo días analizando la situación y no puedo dejar pasar esto. Necesito a alguien con mente fría, astuta y que sepa mover las piezas correctas bajo presión. Pensé en ti y no acepto un ‘no’ por respuesta para este fin de semana”.
Yo me quedé en blanco, pero en ese momento sacó de su mochila un tablero de madera plegable y soltó la verdadera propuesta: resulta que organizó el Primer Torneo Interempresarial de Ajedrez Rápido, ¡y los ejecutivos de la empresa rival nos habían retado a un duelo por equipos!
Me dijo que había notado la forma en que resuelvo los problemas diarios en la oficina y que me necesitaba como la capitana principal de nuestro tablero para no perder el trofeo del año.Al principio me dio muchísima risa la dramatización con la que me lo pidió y le dije que estaba loco, pero me mostró el trofeo, me habló del honor del equipo y terminó convenciéndome por completo.
¡Así que este fin de semana me toca encerrarme a repasar aperturas, defensas e integrarme al equipo para defender el orgullo de la oficina! ♟️🧠🏆✨