Una misión arqueológica hispano-egipcia descubrió en la necrópolis de Saqqara, Egipto, una tumba de aproximadamente 4.400 años de antigüedad, perteneciente al periodo de la Quinta Dinastía. El hallazgo se encuentra en la llamada necrópolis de Mariette.
La tumba perteneció a Younmin, un funcionario de alto rango que ejerció funciones como juez y director de la corte. En el mismo complejo funerario también se encontraba la tumba de su padre, Ity, quien ocupó cargos administrativos relacionados con tierras agrícolas y ofrendas.
Pero uno de los aspectos que más llamó la atención fue la conservación de los colores originales en partes de la decoración. Las paredes muestran escenas relacionadas con actividades agrícolas y procesiones en las que se llevaban ofrendas, ofreciendo una ventana poco común a la vida de las élites del antiguo Egipto.
Los relieves y las inscripciones también pueden aportar información sobre la administración, las tradiciones artísticas y la sociedad egipcia durante el reinado del faraón Djedkare Isesi.
😱 ¿Por qué es tan importante?
Porque cada nueva tumba decorada ayuda a los arqueólogos a reconstruir cómo vivían, trabajaban y eran enterradas las personas de alto rango hace más de cuatro milenios. Y en este caso, la conservación de parte de la decoración hace que el descubrimiento sea todavía más llamativo.