Una investigación sobre algunas de las rocas volcánicas más antiguas del planeta encontró evidencia de que el agua de la superficie de la Tierra ya estaba llegando a grandes profundidades hace unos 3.100 millones de años, mucho antes de que la tectónica de placas moderna estuviera completamente desarrollada.
Los investigadores estudiaron rocas antiguas del Cratón de Pilbara, en Australia Occidental, una de las regiones que conserva algunos de los fragmentos más antiguos de la corteza terrestre. En ellas encontraron señales químicas compatibles con magmas que habían sido influenciados por agua.
🌎 ¿Cómo pudo llegar el agua tan profundo?
Actualmente sabemos que las placas tectónicas pueden transportar agua hacia el interior cuando una placa oceánica se hunde debajo de otra, un proceso conocido como subducción.
Pero hace más de 3.000 millones de años, la Tierra era muy diferente y los científicos todavía debaten cuándo comenzó exactamente la tectónica de placas moderna.
El nuevo estudio propone que existía otro mecanismo. Los investigadores lo llaman “dripduction”: partes densas de la corteza primitiva podían hundirse lentamente hacia el manto, llevando consigo materiales ricos en agua.
🌋 ¿Y qué tiene que ver esto con los volcanes?
Aquí está la parte más sorprendente.Cuando el agua llega a determinadas zonas calientes del interior terrestre, puede facilitar la fusión de las rocas y la formación de magma. Ese magma puede ascender posteriormente y alimentar actividad volcánica.
Los investigadores encontraron en las rocas australianas características químicas similares a las de ciertos volcanes asociados actualmente con zonas de subducción.
Eso significa que el agua podría haber estado participando en el ciclo profundo de la Tierra y ayudando a alimentar volcanes muchísimo antes de lo que algunos modelos habían supuesto.
😱 ¿Qué cambia este descubrimiento?
La investigación aporta una nueva pista sobre cómo funcionaba nuestro planeta cuando todavía era extremadamente joven.También sugiere que el intercambio de agua entre la superficie y el interior de la Tierra podría ser muchísimo más antiguo de lo que se pensaba.
Pero hay que aclarar algo: los científicos no encontraron un océano de agua líquida dentro de la Tierra. Lo que encontraron son señales químicas conservadas en rocas antiguas que indican que materiales ricos en agua pudieron ser transportados hacia el interior.
🌍 La gran pregunta
Si la Tierra ya podía reciclar agua hacia sus profundidades hace más de 3.000 millones de años, entonces este proceso pudo haber desempeñado un papel importante en la evolución temprana del planeta, la formación del magma y el desarrollo de su actividad volcánica.
Una vez más, las rocas más antiguas de la Tierra están revelando que nuestro planeta era mucho más dinámico de lo que imaginábamos.