Una nueva estructura apareció en la superficie de la Luna y fue identificada gracias a las imágenes de la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) de la NASA. El cráter, llamado McGetchin, no existía en imágenes anteriores y se formó después de que un objeto espacial chocara contra la superficie lunar. Los científicos determinaron que el impacto ocurrió entre el 11 de abril y el 22 de mayo de 2024.
☄️ EL OBJETO PODRÍA HABER TENIDO EL TAMAÑO DE UN EDIFICIO
Los investigadores estiman que el objeto que produjo el impacto pudo haber sido un cometa o asteroide aproximadamente del tamaño de un edificio de tres a seis pisos. La colisión abrió un cráter de unos 222 metros de ancho y 43 metros de profundidad, una estructura comparable en longitud a dos campos de fútbol.
💥 FUE UN IMPACTO MUY POCO COMÚN
Los científicos calculan que un impacto capaz de producir un cráter de estas dimensiones ocurre en la Luna aproximadamente una vez cada siglo o incluso con menor frecuencia. La ausencia de una atmósfera significativa permite que objetos espaciales lleguen directamente a la superficie lunar sin quemarse como sucedería con muchos objetos que entran en la atmósfera terrestre.
🌑 EL IMPACTO CAMBIÓ UNA ZONA MUCHO MÁS GRANDE
El impacto no solo creó el cráter. Los investigadores también detectaron una zona alrededor de aproximadamente 6,4 kilómetros de ancho que presenta temperaturas nocturnas más bajas que el terreno cercano. Según NASA, esto ocurre porque el impacto removió y esponjó el material de la superficie lunar, haciendo que retenga menos calor.
🚀 TODO COMENZÓ CON UNA MANCHA EXTRAÑA
El descubrimiento comenzó cuando Robert Wagner, especialista que trabaja con las imágenes de la cámara de la LRO, estaba realizando una revisión rutinaria de datos. Una zona brillante rodeada por un halo oscuro llamó su atención. Al comparar imágenes antiguas y nuevas, descubrió que aquella marca no estaba allí anteriormente. Después, imágenes de mayor resolución permitieron confirmar el cráter y estudiar sus características.
🌕 LA LUNA SIGUE CAMBIANDO
La NASA señala que la LRO lleva más de 17 años observando la superficie lunar y ha identificado al menos 1.000 nuevos cráteres de impacto durante su misión, además de numerosos cambios producidos por impactos y sus escombros. El caso de McGetchin demuestra que incluso una superficie que parece permanecer inmóvil puede cambiar por acontecimientos ocurridos a millones de kilómetros de distancia.