El pasado 26 de agosto de 2026, un enorme colapso de roca y hielo en el Himalaya provocó una devastadora inundación de escombros en el norte de Nepal, afectando también zonas cercanas de la frontera con China. La avalancha descendió desde unos 5.150 metros de altura y terminó transformándose en una poderosa corriente de agua, hielo, rocas y sedimentos.
🌊 EL AGUA Y LOS ESCOMBROS AVANZARON A GRAN VELOCIDAD
La masa de escombros recorrió los valles a velocidades enormes y destruyó viviendas, carreteras, puentes, instalaciones fronterizas y otras infraestructuras. Según un análisis científico, el flujo alcanzó la zona de Rasuwagadhi, a unos 22 kilómetros del punto de origen, en apenas siete minutos.
💔 EL BALANCE DE VÍCTIMAS SIGUE CRECIENDO
Las autoridades de Nepal informaron el 17 de septiembre que los cuerpos recuperados ya alcanzaban 1.403 personas, mientras unas 6.150 permanecían desaparecidas. Los equipos de rescate continúan buscando víctimas entre el barro y los restos de las estructuras destruidas, mientras numerosas familias siguen esperando noticias de sus seres queridos.
🌡️ EL CALENTAMIENTO PUDO CONTRIBUIR A LA TRAGEDIA
Un análisis de World Weather Attribution concluyó que el calentamiento de la región probablemente contribuyó a crear condiciones que hicieron más inestable la montaña. El aumento de las temperaturas favorece el retroceso de glaciares, el derretimiento del hielo y el deshielo del permafrost, aunque los científicos señalan que el desastre tuvo múltiples factores y no puede atribuirse exclusivamente al cambio climático.
🏔️ UNA ZONA QUE AÚN ENFRENTA GRANDES RIESGOS
Las operaciones de búsqueda y recuperación continúan mientras las comunidades afectadas intentan reconstruirse. Los científicos advierten que las regiones montañosas del Himalaya enfrentan riesgos crecientes debido a la combinación de temperaturas elevadas, hielo en retroceso, lluvias intensas y terrenos inestables.