El 28 de septiembre de 2026, los observatorios espaciales detectaron una eyección de masa coronal (CME) asociada con una gran erupción de filamento en el Sol. El fenómeno produjo una enorme nube de plasma que se expandió hacia el espacio a una velocidad proyectada cercana a 500 kilómetros por segundo.
🌎 La nube podría rozar el entorno de la Tierra
Los modelos científicos están siguiendo la trayectoria de esta CME. Los análisis indican que la mayor parte del material se dirige hacia el oeste, por lo que se espera que la Tierra reciba, como mucho, un impacto lateral alrededor del 2 de octubre de 2026. Una predicción del modelo SIDC estima una llegada alrededor de las 06:00 UTC, aunque existe incertidumbre considerable.
🧲 ¿Qué ocurre si el material solar llega a nuestro planeta?
Cuando una CME interactúa con el campo magnético terrestre puede producir una tormenta geomagnética. Estas tormentas pueden generar auroras y también provocar perturbaciones temporales en sistemas tecnológicos, como comunicaciones de radio, satélites y redes eléctricas.
📡 Los científicos ya están siguiendo el fenómeno
El Centro de Coordinación de Meteorología Espacial de la NASA mantiene modelos que calculan posibles horarios de llegada y niveles de actividad geomagnética. Para este evento, diferentes modelos han producido estimaciones de llegada y posibles valores máximos de Kp que varían aproximadamente entre 3 y 6, lo que refleja la incertidumbre de estas predicciones.
☀️ El Sol continúa mostrando una actividad que puede afectar el entorno espacial
Las erupciones solares forman parte de la actividad natural del Sol. Una CME puede contener enormes cantidades de plasma y campos magnéticos, y las más rápidas pueden atravesar la distancia entre el Sol y la Tierra en poco tiempo. Por ahora, los datos disponibles apuntan a que este evento podría producir un impacto lateral y posiblemente actividad geomagnética, no a una amenaza directa para las personas en la superficie.