El telescopio espacial James Webb est谩 permitiendo estudiar sistemas planetarios j贸venes en los que todav铆a quedan grandes cantidades de polvo y material alrededor de sus estrellas. Estas observaciones ofrecen una oportunidad para investigar procesos similares a los que pudieron ocurrir durante las primeras etapas de nuestro propio Sistema Solar.
馃挜 Cuando los mundos chocan a velocidades enormes
Los astr贸nomos estudian discos de escombros que podr铆an producirse despu茅s de colisiones entre grandes cuerpos planetarios. Cuando objetos de gran tama帽o chocan, pueden destruirse parcialmente y liberar enormes cantidades de roca y polvo al espacio. Ese material puede permanecer alrededor de la estrella y convertirse en una se帽al detectable por los telescopios.
馃尃 El polvo puede revelar lo que ocurri贸
Una de las claves est谩 precisamente en observar el exceso de polvo alrededor de determinadas estrellas. Los cient铆ficos pueden analizar la luz infrarroja captada por Webb para estudiar la composici贸n y distribuci贸n de ese material. Sin embargo, detectar polvo por s铆 solo no demuestra que haya ocurrido una colisi贸n planetaria: los investigadores deben comparar diferentes evidencias y posibles explicaciones.
馃獝 Un proceso parecido pudo ocurrir en nuestro Sistema Solar
Durante la formaci贸n del Sistema Solar, hace unos 4.600 millones de a帽os, numerosos cuerpos rocosos y helados chocaron entre s铆. Algunos de estos impactos ayudaron a construir planetas cada vez mayores, mientras que otros pudieron destruir o alterar cuerpos ya formados. Observar sistemas mucho m谩s j贸venes permite estudiar estos procesos desde una perspectiva que no es posible obtener directamente de nuestro pasado.
馃敩 Webb contin煤a buscando las piezas del rompecabezas
El telescopio James Webb no est谩 observando literalmente un planeta siendo destruido en tiempo real en todos estos casos; los cient铆ficos estudian principalmente las se帽ales producidas por el polvo y los escombros. Cada nueva observaci贸n ayuda a determinar qu茅 mecanismos producen estos discos y c贸mo evolucionan los sistemas planetarios. Estos estudios podr铆an aportar nuevas pistas sobre las violentas etapas que precedieron a la formaci贸n de planetas como la Tierra.