El 1 de octubre de 2026, tres pequeñas naves espaciales respaldadas por NASA fueron lanzadas a bordo de un cohete Falcon 9 desde California. Una de ellas, llamada SPRITE, tiene una misión especialmente ambiciosa: estudiar cómo evolucionaron las galaxias y cómo la radiación se desplazó por el universo.
🔭 SPRITE observará una luz que no podemos estudiar desde la Tierra
El satélite utilizará un instrumento especializado para detectar determinadas longitudes de onda del ultravioleta lejano, una región de la luz que resulta muy difícil de observar desde la superficie terrestre. Con estas observaciones, los científicos podrán estudiar estrellas masivas, restos de estrellas que explotaron y la forma en que la energía se mueve dentro de las galaxias.
💥 Los científicos buscan entender cómo se iluminó el universo
Una de las grandes preguntas es qué ocurrió durante la llamada época de reionización, cuando el universo primitivo pasó de estar lleno de gas neutro y opaco a permitir que la luz se propagara mucho más libremente. Los investigadores quieren comprender qué mecanismos permitieron que la radiación producida por las primeras estrellas y galaxias escapara hacia el espacio entre ellas.
🛰️ Una nave del tamaño de una caja puede hacer ciencia avanzada
Aunque SPRITE es un CubeSat de apenas unas dimensiones comparables a una caja pequeña, incorpora detectores sensibles, espejos especializados y un diseño de telescopio desarrollado para realizar observaciones científicas desde el espacio. NASA señala que las tecnologías demostradas por la misión podrían ayudar al desarrollo de futuros observatorios ultravioleta de mayor tamaño.
🌠 Una ventana hacia los primeros capítulos del cosmos
Durante su misión, SPRITE observará regiones donde nacen estrellas y restos de estrellas que explotaron, buscando pistas sobre cómo la materia y la energía se distribuyen dentro y fuera de las galaxias. Los datos podrían ayudar a los astrónomos a reconstruir mejor una etapa fundamental de la historia del universo: el momento en que la luz comenzó a atravesar un cosmos que anteriormente era mucho más opaco.