Cuando un terremoto devastó México en septiembre de 2017, miles de personas buscaban desesperadamente a familiares atrapados bajo los edificios derrumbados. En medio del caos apareció una pequeña heroína de cuatro patas: Frida, una labrador de la Marina mexicana que llevaba años entrenándose para localizar personas entre los escombros.
Frida no necesitaba que nadie le indicara dónde estaba una persona. Su entrenamiento le permitía utilizar su olfato para detectar seres humanos atrapados. Cuando encontraba algo, señalaba la zona para que los rescatistas pudieran comenzar a retirar los escombros. Durante las operaciones llevaba unas pequeñas botas y gafas protectoras, una imagen que terminó convirtiéndola en un símbolo de esperanza para millones de personas.
Pero lo más impresionante es que el terremoto de México no fue su única misión. Frida había participado anteriormente en operaciones de rescate en diferentes desastres, incluido el terremoto de Haití de 2010 y otras emergencias en México y Ecuador. Según cifras atribuidas por Reuters a la Marina mexicana, durante su carrera Frida localizó a 12 personas con vida bajo los escombros y encontró los cuerpos de más de 40 víctimas.
Estas cifras son importantes porque en internet circularon versiones mucho más exageradas sobre la cantidad de personas que había salvado. Durante el terremoto de 2017, Frida trabajó junto a los equipos de emergencia en zonas donde los edificios habían quedado completamente destruidos.
Su presencia no solamente ayudaba físicamente en las búsquedas: para muchas familias que esperaban noticias de sus seres queridos, verla entrar entre los escombros representaba una nueva posibilidad de encontrar a alguien con vida. Su historia llegó a todo el mundo. Fotografías de Frida con sus gafas y botas se hicieron virales, murales fueron creados en su honor y llegó a convertirse en uno de los símbolos más reconocidos de la respuesta mexicana al terremoto. Después de casi una década de servicio, Frida se retiró en 2019. Falleció en noviembre de 2022, a los 13 años. La Marina mexicana recordó su valentía, concentración, curiosidad y empatía hacia las personas.
❤️ La enseñanza
Frida demuestra que heroísmo no siempre significa tener fuerza o poder. A veces significa tener entrenamiento, valentía y estar dispuesto a entrar donde otros no pueden. Su historia quedó como un recuerdo de cómo un animal puede convertirse en una fuente de esperanza en uno de los momentos más difíciles para una comunidad.