El 19 de enero de 2006, la NASA lanzó la sonda New Horizons con una misión extraordinaria: llegar hasta Plutón y observarlo de cerca por primera vez. La nave recorrió más de 5.000 millones de kilómetros y necesitó más de nueve años para alcanzar su destino.
El día que Plutón dejó de ser un misterio
El 14 de julio de 2015, New Horizons pasó a unos 12.500 kilómetros de la superficie de Plutón, convirtiéndose en la primera nave en explorar este mundo de cerca. Durante el encuentro obtuvo cientos de imágenes y realizó numerosas observaciones científicas de Plutón y sus lunas.
Y entonces apareció algo inesperado
Las primeras imágenes detalladas revelaron una enorme región brillante con forma de corazón, conocida como Tombaugh Regio. Dentro de ella apareció Sputnik Planum, una extensa llanura de hielo prácticamente sin cráteres que parecía relativamente joven y posiblemente todavía afectada por procesos geológicos.
Plutón resultó ser mucho más activo de lo esperado
Los científicos también encontraron evidencias de hielos que parecían desplazarse sobre la superficie, además de montañas de hielo y otras estructuras sorprendentes. Algunas características sugerían que Plutón no era simplemente un mundo congelado y estático, sino un lugar con una historia geológica mucho más compleja.
La nave no terminó allí
Después de pasar por Plutón, New Horizons continuó hacia el cinturón de Kuiper. En 2019 visitó Arrokoth, convirtiéndose también en la primera nave en explorar de cerca ese objeto. La misión continúa proporcionando información mientras la sonda se adentra en las regiones exteriores del Sistema Solar.