Ella pensó que aquella noche sería como cualquier otra. Se acomodó tranquilamente en su habitación, sin imaginar que algo estaba a punto de cambiar.
Mientras buscaba algo entre sus cosas, escuchó un pequeño ruido detrás de la puerta. Se quedó quieta por unos segundos, tratando de descubrir de dónde venía.
Cuando finalmente se acercó y abrió la puerta, encontró algo que definitivamente no debería haber estado allí.
Lo tomó entre sus manos y, al verlo con más cuidado, se quedó completamente sorprendida.Pero lo más extraño no fue lo que encontró… sino la razón por la que alguien decidió dejarlo justo ahí.