Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Sídney, el Baird Institute y el Royal Prince Alfred Hospital reveló algo que durante mucho tiempo se consideró extremadamente limitado en el corazón humano: después de un infarto, algunas células del músculo cardíaco pueden volver a producir nuevas células.
Durante un infarto, la falta de oxígeno provoca la muerte de parte del músculo cardíaco. Tradicionalmente se pensaba que esas células perdidas prácticamente no podían ser reemplazadas y que el organismo reparaba la zona principalmente mediante tejido cicatricial, que no puede contraerse como el músculo normal.
Lo sorprendente del nuevo trabajo es que los investigadores encontraron evidencia de mitosis y división de células musculares cardíacas en personas que habían sufrido un infarto. Hasta ahora, este tipo de regeneración había sido observada principalmente en estudios con animales, especialmente ratones.
Pero hay una aclaración muy importante: esto no significa que el corazón pueda curarse completamente después de un infarto. La cantidad de células nuevas producidas todavía es demasiado pequeña para compensar todo el músculo perdido en un infarto importante. Los propios investigadores señalan que la regeneración natural no basta actualmente para recuperar por completo la función cardíaca.
La verdadera importancia del descubrimiento está en el futuro. Si los científicos consiguen entender qué activa esta capacidad natural y desarrollar una forma segura de aumentarla, podrían surgir tratamientos destinados a ayudar al corazón a reconstruir parte del músculo perdido y, potencialmente, reducir el daño que conduce a la insuficiencia cardíaca.
En otras palabras: el corazón humano parece tener una capacidad de reparación que habíamos subestimado. Ahora la gran pregunta es si la ciencia podrá aprender a potenciar esa capacidad sin poner en riesgo al paciente.
👉 Este descubrimiento todavía está en etapa de investigación y no constituye un tratamiento disponible para regenerar el corazón.